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“Los océanos nos conectan”: Una reflexión sobre la educación ambiental

A diario, miles de buques transitan los océanos para cumplir con esta cadena, pero, como muchas otras actividades humanas, tiene un impacto en el medioambiente. ¿Sabías que el transporte marítimo representa el 80% de todo el comercio internacional en el mundo? Esta semana conversamos con una integrante del Equipo Decidido quien, a través de sus tesis sobre el comercio marítimo, llegó a una de las reflexiones más importantes sobre la educación ambiental.

Karla Lucero Sosa Rodríguez es una joven veracruzana de 24 años y pasante de la Licenciatura en Comercio Internacional por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. De igual forma, es voluntaria en Somos Más Decididos A. C. Si bien ella estudió Comercio Internacional, siempre ha tenido un gran interés en la naturaleza y preocupación por el medio ambiente, temas que la llevaron a realizar la tesis titulada “Análisis de la Implementación del Marpol 73/78 y su Impacto en la Gestión Portuaria en México, 2014-2018”. “Quise hacer mi tesis sobre mi carrera, pero que también tuviera relevancia acerca del impacto que tenemos en la naturaleza a través del comercio”, nos comparte Karla sobre su elección.

El convenio Marpol 73/78 (por sus siglas en inglés) es el principal acuerdo internacional con enfoque en la prevención de la contaminación del medio marino por los buques a causa de factores de funcionamiento o accidentales. Está orientado a crear reglas encaminadas a prevenir y reducir al mínimo la contaminación ocasionada por los buques, y México, al ser un país con mucho tráfico marítimo, también lo adoptó.

Karla descubrió este convenio al ayudar a una profesora con una tarea de doctorado. “Hablaba de diferentes convenios internacionales alusivos al transporte marítimo. Leí esto y descubrí muchas cosas que nunca me habían mencionado en mi carrera; no me parecía posible que algo así existiera”.

Dentro del análisis de la implementación de este acuerdo en la gestión portuaria de México, a Karla le impactó la forma en cómo interviene el sector público con el privado. Una cosa que llamó mucho su atención es la manera en que se distribuye la responsabilidad de esta implementación. “Hasta el 2017, esto estaba compartido entre Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), y Secretaría de Marina (SEMAR); justo este año, la SEMAR tomó más control”. Algo que también le impactó es el hecho de que México, al ser un país bioceánico (con acceso a dos océanos) y por su ubicación, es considerado como una zona especial llamada Zona del Gran Caribe en done hay regulaciones más estrictas.

“Fue un proceso largo. Un tanto difícil y agotador, debo admitirlo, pero al final fue sumamente satisfactorio porque descubrí tantas ramas del transporte marítimo relacionadas con el cuidado del medio marino”. Ella comenzó su tesis en agosto de 2019 y la concluyó en octubre de 2020, teniendo su defensa en junio 2021. “¿Cómo es posible que esto exista y no se esté aplicando de la manera correcta?” fue una de las conclusiones a las que llegó Karla.

Cuando inició la investigación, se planteó la pregunta de por qué es importante que existan estos acuerdos internacionales. “La razón número uno para mí, es que el transporte marítimo representa el 80% del intercambio comercial a nivel global. Estamos hablando de que día a día hay un montón de buques allá afuera navegando y que, evidentemente, tienen un gran impacto; es algo a lo que deberíamos prestar más atención”.

Los busques por sí solos ya representan riesgos para el medio marino por su naturaleza: van cargados de combustible que puede tener una fuga y genera una alta demanda de este. “Para mí son importantes estos convenios porque el comercio se debe llevar a cabo, pero sin dejar de lado el respeto al medio marino”. Antes se pensaba que el mar podría soportar y deshacer cualquier cosa que recibe, pero la realidad es que se ve perjudicado de muchas formas por las fugas de combustible, residuos sólidos, micro plásticos, etc.

Una de las partes importantes al hacer una tesis son las oportunidades que se generan a partir del conocimiento adquirido, así que ¿de qué forma lo podrá poner en práctica Karla? “El comercio marítimo y los buques son temas que me gustan mucho, pero justo en este momento no he tenido la oportunidad de viajar en uno ni soy una autoridad que pueda tomar decisiones. Sin embargo, esto me lleva a mí como individuo a preguntarme qué puedo hacer yo en este pedacito de tierra en el que vivo para que eso mejore”.

Así fue como Karla se convirtió en voluntaria en Somos Más Decididos A. C., una asociación cuya visión consiste en que cada quien puede lograr un impacto positivo en el medio ambiente y la sociedad sin importar qué tan grandes o pequeñas sean sus acciones. La educación ambiental juega un papel fundamental aquí porque es indispensable que sepamos de estos temas y se nos hable de ellos porque si no, simplemente los ignoramos y no hacemos nada. “Tal vez no estoy a borde de un buque, pero puedo ver que el mar está contaminado y lleno de basura, entonces voy y pongo mi granito de arena al recoger la basura de las playas en las jornadas de limpieza”.

A pesar de que Karla no puede tomar decisiones para garantizar que este acuerdo se cumpla, ya tuvo su primer impacto con sus profesoras de la universidad para cuestionarse por qué no tocan estos temas con más profundidad en las clases, lo que a su vez creará nuevas generaciones de personas con el conocimiento y sensibilización necesaria para hacer del mundo un lugar mejor.