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Sistemas de Gestión Ambiental: un compromiso con la comunidad

Uno de los principales requisitos para el desarrollo sostenible es la participación del gobierno, la sociedad civil y la iniciativa privada. Esta última juega un papel fundamental al contar con recursos económicos y el posicionamiento para generar un impacto en el medioambiente y la comunidad en donde se establece. Para muchas empresas hoy en día es esencial reducir su huella ambiental y desarrollar acciones de conservación del medioambiente.

Una de estas empresas es el Grupo Aeroportuario del Sureste mejor conocido como ASUR, que opera el Aeropuerto Internacional General Heriberto Jara a cargo del Contador Simón Salazar Antón, la cual ha logrado desarrollar un Sistema de Gestión Ambiental (SGA) alineado a modelos internacionales y en constante verificación.

Beatriz Martínez Vázquez, Coordinadora de Gestión Ambiental del Aeropuerto, nos explica que un SGA es un conjunto de lineamientos que sirven para dar cumplimiento a estándares relacionados con la conservación del medioambiente y desarrollo sostenible dentro de sus procedimientos y controles operacionales.

Este sistema surge desde el Grupo ASUR, el cual cuenta con nueve aeropuertos distribuidos en el país y se ha caracterizado por el cumplimiento y compromiso con el medioambiente. Esta iniciativa se implementó como respuesta a la norma internacional ISO 14000:1, que certifica que los SGA están debidamente en cumplimiento, constituidos, y que permanezcan a través de mejoras continuas. Algunos de los procesos dentro de este sistema son el consumo, cuidado y tratamiento del agua; separación y disposición de residuos; y donación de material de reciclaje, entre otros. Este tipo de acciones se realizan en conjunto con toda la comunidad del aeropuerto conformada por aerolíneas, prestadores de servicio, colaboradores, proveedores y pasajeros.

“Hemos tenido muy buena respuesta”, nos comenta Beatriz acerca de la implementación dentro del aeropuerto. “Nos ha gustado ver la participación de todos e incluso dentro de la misma comunidad se ha ido contagiando este espíritu. Por ejemplo, las mismas aerolíneas ya hacen su separación de tapas plásticas, hay colaboradores que traen separados sus residuos para donarlos, he platicado gente que me dice ‘ahora tengo medidas para evitar el plástico de un solo uso’”.

Los esfuerzos para la conservación ambiental de este sistema no se quedan dentro del aeropuerto, sino que se han encargado de llevarlo más allá. “De manera interna ofrecemos capacitación a todas las empresas que forman parte de la comunidad aeroportuaria de manera semestral. Como parte de nuestros objetivos, salimos a darles pláticas de concientización ambiental a escuelas de todos los niveles, pues no hay edad para hablar de conservación”.

Además de ir a las escuelas, también recibían visitas escolares en el aeropuerto para quienes quisieran venir y conocer el proceso, en las que también se abordaba el tema del medio ambiente. Entre sus actividades también está su participación en jornadas de limpieza de playa y donación de material de reciclaje a la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer Veracruz.

“Siempre estamos abiertos a la colaboración con la comunidad y a seguir sumando esfuerzos porque es parte de nuestra responsabilidad social y compromiso como empresa”. Dentro de sus objetivos ambientales también está el ahorro y uso eficiente de agua. “Ahora, junto a Somos Más Decididos A. C. y Proyecto Kayám A.C., estamos por arrancar la campaña Agua para el Futuro, para lograr la concientización del uso del agua con los pasajeros en este aeropuerto”.

El aeropuerto reconoce la importancia de la educación ambiental como estrategia fundamental para la conservación del medio ambiente, motivo por el cual también es parte esencial de su SGA. “El riesgo de no cumplir con estos estándares a mediano y largo plazo está en el impacto que recibirá la comunidad de la región. Un negocio que no esté cumpliendo con un estándar, como la contaminación del agua, no solo afecta al agua de ese lugar, sino de toda la región”, nos explica Beatriz sobre la importancia del sistema. “El daño que ocasionamos al final será hacia nosotros mismos y a las personas a nuestro alrededor. Los fenómenos naturales no respetarán el quién sí hizo y quién no, sino que afectarán a todos por igual.

Para Beatriz, hablar de educación ambiental y de conservación es hablar de nuestra misma permanencia en la Tierra. “El compromiso es con la comunidad para lograr que, al menos en nuestra zona de influencia, podamos sumar a la restauración de los ecosistemas y fomentar el cuidado del medioambiente”.

Como podemos ver, la educación ambiental es el principal punto de partida para generar un impacto positivo en la sociedad y el medioambiente. Para despedirnos hoy, Beatriz nos comparte la siguiente frase: “Lo que nos enseñas, conocemos; lo que conocemos, amamos; y lo que amamos, cuidamos”.